Por las selvas del mundo: Tradición Constructiva en Laka Tara, una comunidad vernácula en Honduras

Por las selvas del mundo: Tradición Constructiva en Laka Tara, una comunidad vernácula en Honduras

El proyecto “A través de las selvas del mundo”, de la asociación peruana sin fines de lucro Construye Identidad, es un trabajo multidisciplinar que viene desarrollándose hace más de un año en las comunidades de la selva peruana de Junín, documentando los desafíos que enfrenta la arquitectura vernácula y el habitar de la selva, en la era de la globalización y cambio climático. 

Ya se dado inicio a la siguiente etapa, donde el equipo ha empezado a viajar a lo largo de la Franja Climática Tropical del mundo para visitar las selvas de cuatro continentes, un país por continente: IndonesiaCamerún, Honduras y Perú. Estos fueron seleccionados en base a similitud de características tanto geográficas como demográficas, desafíos económicos y riqueza cultural; con el fin de mostrar las problemáticas compartidas a lo largo de los bosques tropicales del mundo.

Han vuelto de su primer viaje y nos traen este primer artículo de muchos más que vendrán con apuntes de viaje así como con investigaciones más profundas donde nos cuentan sobre su experiencia en Honduras:

En febrero de este año, el equipo Honduras de Construye Identidad –Alejandra Rojas, Lorenzo Yori, Omar Hurtado de Mendoza y Camila Arévalo – en el marco de la investigación “Los desafíos de la construcción vernácula en la era de la globalización y cambio climático en la zona de bosque tropical” iniciamos el viaje a la reserva de bosque tropical más grande de Centroamérica: La Mosquitia. Nos quedamos en la comunidad de Laka Tara, una de las más representativas del lugar.

Lo que más llama la atención de la comunidad es la tradición constructiva que pasa de generación en generación: desde pequeños los niños aprenden a construir viendo y colaborando con sus padres en la construcción de la vivienda, al acompañarlos a traer madera del bosque. Es así que cuando se independizan construyen su casa en base a los principios inculcados por sus padres.

Cortesía de Construye Identidad
Cortesía de Construye Identidad

El fundador de la comunidad, Jorge Witcho nos contó que originalmente, hace 36 años, vivía en una comunidad ubicada a tres horas a pie de Laka Tara; decidió irse de ahí porque no tenía donde asentarse con su nueva familia. Sabía de otro espacio lleno de verde y próximo al río, pero corría el rumor de que existía una bestia antropomorfa que se escondía entre los árboles y te insultaba mientras recorrías el lugar; esta historia espantaba a cualquiera que quisiera siquiera pasar por ahí. Jorge sabía que su necesidad era mayor que su miedo, se dirigió a comprobar si el rumor era cierto, escuchó él mismo a la bestia insultarlo, así que se marchó. Al día siguiente, llevó a un brujo de la comunidad a espantarla, lo logró y empezó a construir la que sería la primera vivienda de Laka Tara.

Cortesía de Construye Identidad

Cortesía de Construye Identidad

La casa de Jorge Witcho es la más imponente de la comunidad y creció conforme la familia lo hizo, inició con cuatro hijos y un nivel y terminó con once y dos niveles. Jorge construyó la casa con sus propias manos: trajo la madera del bosque a unas horas de la comunidad puesto que ahí hay más variedad de árboles que en los alrededores y construyó con el conocimiento que sus padres le transmitieron, una práctica común en el lugar. Otros familiares le ayudaron a tejer el techo hecho de tique (palma), parte de la construcción que es compartida con mujeres. Terminarla le demoró poco más de tres años.

Cortesía de Construye Identidad

Cortesía de Construye Identidad

La casa cuenta  en el primer nivel con un área de cocina, almacén y los cuartos que compartieron alguna vez los hijos. El segundo nivel tiene el cuarto de Jorge Witcho. Al momento de construirla, se tuvo en cuenta las constantes lluvias del lugar, así que se sobre-elevó por su cercanía al rio y se techó a dos aguas con tique (palma).

Cortesía de Construye Identidad

Cortesía de Construye Identidad

El tique (conocido como palma en Perú) es el material predominante para techar las viviendas, se obtiene del monte y conforme han pasado los años, los pobladores han aprendido a trabajar con él. Cuando les consultamos, nos explicaban que lo amarran a la estructura del techo dejando una separación de tres centímetros la cual permitía que la estructura dure más que si le daban cinco centímetros, como solían hacer en el pasado. Las cocinas no se suelen techar con tique debido a que el calor que éstas emanan atrae bichos y malogra el material, sin embargo podría techarse con lámina (calamina) o se deja el espacio abierto. Trabajar con tique implica llamar a toda la familia, es la única actividad donde dejan trabajar a las mujeres, para que colaboren con el amarrado y puedan terminar el techado en una semana.

La lámina (conocida como calamina en Perú) es el otro material preferido para techar las viviendas, quienes lo prefieren nos contaron que es más caro como materia prima porque solo se puede obtener en la ciudad, pero ahorras la instalación pues entre dos personas pueden terminar de techar una vivienda en tres días; mientras que el tique implica un mayor número de personas. En época de lluvia, la lámina (calamina) es muy útil para instalar un sistema de recolección de agua y que ésta pueda aprovecharse.

Origen: Por las selvas del mundo: Tradición Constructiva en Laka Tara, una comunidad vernácula en Honduras | ArchDaily Colombia

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